ATANG ha desarrollado esta solución de cuidado que incorpora tecnología de láser frío de 650 nm para facilitar la recuperación tras un accidente cerebrovascular. Nuestra Terapia con Láser Frío (TLF) promueve la curación al penetrar los tejidos y estimular el flujo sanguíneo y de enzimas, reparando así los vasos sanguíneos dañados. Tras la terapia, se observa una mejora en la aterosclerosis y la presión arterial, reducción de mareos, pérdida de memoria, daño al sistema endocrino, supresión de movimientos corporales voluntarios y disminución de habilidades motoras activas, junto con la recuperación de habilidades motoras. Los dispositivos están equipados con moldes ergonómicos patentados que garantizan comodidad clínica y seguridad, certificados por CE y fáciles de usar en casa. La mejora de la calidad de vida de los sobrevivientes tras un accidente cerebrovascular es el objetivo integral de las tecnologías avanzadas de ATANG. La rehabilitación post-ictus es un proceso prolongado y mantener las mejoras logradas es el enfoque de ATANG.